Contesta tu WhatsApp.
Agenda.
Y sabe cuándo pedirte ayuda.
Conéctalo y BROCA atiende a tus clientes con la información de tu negocio, aparta citas en tu agenda y se detiene cuando hace falta una persona. Después revisa su propio trabajo y te propone qué mejorar. Lo que aprende, lo apruebas tú.
No le llega nada a tus clientes hasta que tú lo actives.
Atiende cuando tú no puedes
A las once de la noche, en domingo, mientras estás con un cliente. Contesta con lo que le enseñaste de tu negocio — nunca con lo que se imagina.
Agenda dentro de la conversación
Consulta qué horarios te quedan libres, aparta la cita y la copia a tu calendario. Sin que nadie tenga que abrir otra pantalla.
Te entrega la conversación
Cuando no sabe, cuando el cliente lo pide, o cuando el asunto es delicado, se detiene y deja la conversación con el motivo escrito.
De un mensaje a una cita, y de un error a una lección.
Esto es lo que pasa entre que alguien te escribe y que tu asistente sabe algo que antes no sabía. Avanza solo, o adelántalo tú.
Es tu número de WhatsApp de siempre. Tus clientes no descargan nada, no entran a ningún lado y no saben que hay software del otro lado.
Cada respuesta guarda el rastro de cómo se produjo. Cuando algo salga raro, no tienes que adivinar por qué lo dijo: está escrito.
martes 28, 10:30 · copiada a Google Calendar
La cita queda ligada a la conversación que la creó, en los dos sentidos. Desde la agenda abres el chat; desde el chat abres la cita.
No inventa. Cuando le falta un dato o el asunto es delicado, deja de contestar y la conversación aparece en tu lista de pendientes con el motivo escrito.
Cada noche revisa lo que pasó y te propone qué cambiar, con la evidencia de por qué. Nada le entra sin que tú lo apruebes, y quitar una lección es borrar un renglón.
Mejora solo. Pero no cambia nada sin que tú lo apruebes.
Es la diferencia entre un asistente que se te va de las manos y uno que trabaja para ti. Todo lo que aprende pasa por una decisión tuya, con la conversación que lo motivó a un clic.
Software para cualquier negocio que conteste un WhatsApp.
Elige tu giro al empezar y tu asistente arranca sabiendo las reglas de tu oficio — lo que nunca debe decir, qué preguntar antes de agendar, qué información te va a hacer falta.
Lo que quieres saber antes de conectar tu WhatsApp.
¿Mis clientes se dan cuenta de que no es una persona?
Contesta desde tu número de WhatsApp de siempre, con el tono que tú le escribiste. Muchos negocios prefieren decirlo y otros no; es tu decisión. Lo que sí garantizamos es que no inventa: si no sabe algo, se detiene en vez de improvisar.
¿Qué pasa cuando corriges algo?
Tu corrección se convierte en una regla propuesta, con la conversación que la motivó a la vista. Tú decides si la aprueba; desde ese momento, tu asistente contesta distinto. Nada cambia sin ese clic.
¿Qué pasa cuando necesita a una persona?
Se detiene y deja la conversación en tu lista de pendientes con el motivo escrito. Si pasa varias veces seguidas, además te llega un aviso a tu WhatsApp personal — no te enteras al día siguiente.
¿Necesito saber de inteligencia artificial?
No. Le escribes cómo quieres que atienda con tus palabras, le enseñas lo que sabe tu negocio y lo pruebas escribiéndole tú mismo. Los ajustes técnicos existen, están plegados, y casi nadie los toca.
¿El número de WhatsApp es mío?
Sí. Es tu número y tu cuenta; nosotros nos conectamos a ella. Si un día te vas de BROCA, tu número y tus conversaciones se quedan contigo.
¿Cuánto cuesta?
Todavía no está decidido. Cuando lo esté, va a estar aquí con el número exacto y sin letras chiquitas.
Empieza sin conectar nada.
Arma tu asistente, escríbele tú mismo y míralo contestar. Cuando te convenza, conectas WhatsApp — y ni un minuto antes.
¿Prefieres platicarlo antes? Escríbenos a [email protected].